Día 48: A la casa de mis sueños
- Papyruz
- 24 may 2021
- 1 Min. de lectura
Querido Hogar,
Con el tiempo nuestras prioridades cambian. Cuando era niña, la casa de mis sueños era de chocolate y caramelos, tenía el techo de nucita y dandis de colores. Las puertas eran raquetis, y tenía una cerca de colores construida con barriletes.
Se podía apreciar un paisaje con colinas de torontos y nubes de prestigio. Y cuando llovía, caían miramars de un cielo de algodones de azúcar. Lo que más me gustaba era cuando salía el sol, porque era una tartaleta gigante de duraznos y podía comerme los bordes, al montarme en un arcoíris de gomitas.
Luego en mi adolescencia, la casa de mis sueños era un apartamento de soltera. Con una nevera llena de helados y pizzas listas para recalentar, un buen fondo musical y mis mejores amigas para conversar hasta el amanecer.
Al crecer y casarme, la casa de mis sueños era esa que me hizo decir: Solo me faltan 20 cuotas más y tendremos la llave. La que me hizo postergar vacaciones y repetir la misma ropa durante años.
Cuando nació mi hijo, me hizo comprender que la casa de mis sueños no siempre será la que idealizo, porque va más allá que una estructura.
La casa de mis sueños es aquella donde pueda sentirme a gusto con mi familia, donde ellos sean mi prioridad para seguir adelante y dar lo mejor de mi.
Atentamente,
Tu Anhelada habitante
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