Día 49: A mi corazón
- Papyruz
- 24 may 2021
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Desde pequeña me enseñaron a cuidarte y quererte de un modo incondicional, me encantaba dibujarte y colocarte en cada detalle que se me ocurriera. Recuerdo pintar soles con rayos de corazones que iluminaban un hermoso paisaje de muñequitos gorditos.
Lo que más me gustaba de ti era comerte en forma de bombones de chocolates con rellenos de diversos sabores. Más tarde al crecer, me impresionó conocer tu funcionamiento y darme cuenta del hermoso trabajo en equipo que hacías con los demás órganos de mi cuerpo.
Un sistema perfecto. Nuestras emociones y la manera en que la procesamos definen el futuro de nuestro cuerpo.
Disculpa las veces que te he lastimado con sentimientos de tristeza y angustias no justificadas. Al final siempre encuentras las maneras de volver a tu ritmo deseado.
Entiendo que el espacio que ocupas es muy importante, y aunque a veces puedas ser reemplazado por máquinas que imiten tu funcionamiento, tu esencia continua intacta.
Gracias por esa hermosa manera de hacerte escuchar a través de tus latidos. Ellos me dan amor y me hacen vivir de una manera especial
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